
Cuando hablamos de educación, escuela, maestros, estudiantes, currículo, etc.; necesitamos preguntarnos sobre las motivaciones de los docentes para hacer su trabajo y de los estudiantes para estudiar, permanecer cinco horas diarias dentro de las aulas y seguir las indicaciones de sus maestros, ya de por sí, resulta difícil soportar tal rutina; esto, se agudiza con la infraestructura que no reúne las condiciones mínimas para que los estudiantes estén cómodos y encuentren motivación a lo que hacen.
Aquí un ejemplo, este es un colegio que cuenta con 40 aulas , servicios higiénicos y dos patios; las aulas albergan la mayor parte del tiempo del día a los niños, mientras que el patio solo lo utilizan por media hora para correr de un lado al otro sin mayor atractivos o espacios en donde el niño pueda distraerse o descansar; cuando sabemos, que los niños según su edad tienen intereses, necesidades, incluso, y por dignidad necesitan espacios apropiados para tomar sus alimentos. En esas condiciones percibo muy difícil de hablar de educación, ya que, para el mismo docente resulta poco motivador y disminuye su energía y fe para trasmitir y contagiar a sus estudiantes.
Tengo esta percepción desde mi función como Director de la IE Nº 1111 JAE y no concibo de seguir hablando de educación en esas condiciones; por lo tanto, mi gestión ha asumido el reto de habilitar espacios, tanto para el estudiante como para el docente, con ello disminuye la violencia y aumenta la motivación, despierte el interés de los padres de familia y comunidad; se incrementa la confianza y podemos aunar esfuerzos, trabajar en equipo y avanzar con mayor probabilidad, puedo dar testimonio de ello, la actitud del docente y padres de familia, es mas asertiva, en su mayoría están prestos a colaborar y sumar esfuerzos para lograr nuestras. este año 2016 uno de los objetivos es sistematizar el trabajo docente. 
No hay comentarios:
Publicar un comentario